Cuando un árbol sufre una herida, produce una sustancia líquida que cubre esa zona para protegerlo y curar el daño. Esa sustancia, al paso de los siglos, se endurece, convirtiéndose en una resina de color, con ciertas características sanadoras y curativas.

La sustancia es el acido succínico, y es usado desde miles de años por sus propiedades curativas.

El ámbar se encuentra en muchos lugares del mundo, pero solo el ámbar báltico ( ha demostrado tener mayores concentraciones de acido succínico (alrededor de 8%).

En los bebés se utiliza principalmente para aliviar los síntomas de la etapa de dentición, actuando como antiinflamatorio y analgésico natural al entrar en contacto con el calor de la piel.

Se utilizan a partir de los 3 meses o desde que comiencen las molestias, están especialmente diseñados para bebés, con cada pieza unida nudo a nudo y de tamaño ideal de 32-33 cms.

Nuestros collares de ámbar son importados de Lituania, incluyen su certificado de autenticidad.
[/dt_intro_text]

Showing all 5 results